¿Trabajar en grupo o trabajar en equipo?

A primera vista pareciera que hablamos exactamente de lo mismo cuando en realidad no es así. Trabajar en grupo es juntar un puchito de personas y ponerlas a hacer algo en concreto sin verificar si son realmente compatibles, trabajar en equipo es laburar sin mirar la paja en el ojo ajeno y lograr complementarse unos a otros. ¿Es posible esto? La realidad dicta que no es nada fácil, menos aún si hay una estructura piramidal, en este supuesto manojo de personas que deben llegar a un objetivo en común.

Cuando se trabaja en equipo, las personas están todo el tiempo pensando en su trabajo sin importarle el de los demás, lo que lleva a un desequilibrio importante en los resultados. Cada uno busca sobresalir sobre el resto sin cuidar a sus compañeros y buscando una posición de liderazgo. Normalmente el error en este tipo de grupos lo tiene la persona que los juntó en un primer momento. Un caso habitual es en los colegios, donde las maestras o profesoras dicen “vos, fulanito y menganita trabajen juntos”. En las empresas pasa cuando el jefe decide armar un proyecto y termina juntando piedras con papel y tijera.

La manera más sencilla y encontrar un grupo de trabajo que a su vez trabaje en equipo es sencillamente analizando su comportamiento fuera del trabajo. Si después de un día entero de verse las caras, sus empleados deciden juntarse a tomar algo, seguramente estará frente a un equipo con todas las letras. Esto básicamente significa que más allá de lo laboral hay preponderancia en el trato como persona o como amigo, punto clave a la hora de complementarse unos a otros ya que significa que realmente no piensan sólo en sí mismos.

Esto no quiere decir que si sus empleados no son compatibles a trabajar en equipo su empresa tenga un patético clima laboral, sino simplemente que las condiciones humanas de mútua competencia son tan grandes que es prácticamente imposible lograr el equilibrio perfecto. De hecho me atrevería a decir que lo que planteo puede resultar utópico pero les puedo asegurar que cuando uno encuentra una persona 100% buena onda con quién trabajar donde prevalezca el respeto por el trabajo del otro, se puede llegar hasta conquistar el mundo.

Para terminar les dejo una ley básica importante a la hora de establecer un trabajo en equipo en serio tomada de la novela “Los Tres Mosqueteros” del escritor francés Alexandre Dumas: “¡Uno para todos y todos para uno!”.

También podría interesarte: ,
votar


2 Comentarios

  1. Guty

    09/10/2008

    Es lindo poder integrarse en un equipo y laburar sin preocuparse más que en lo propio, sabiendo que hay alguien más que se encarga de lo otro, y lo hace bien.
    Esto es complicado y muy difícil de lograr porque suele darse el caso de personas que hacen muchas tareas y que cuando no están, los demás se vuelven locos, a veces por acaparador y otras por mala especificación.

  2. Feni

    10/10/2008

    Sin lugar a dudas, no es lo mismo. Coincido con parte de lo que escribís pero agregaría que vale la pena intentar dar una vuelta de tuerca cuando no funciona del todo, en muchos casos solo es falta de “convivencia” para darse cuenta que los demás no son competencia, sino personas que tiran para el mismo lado :-)

    Lo importante en todos los casos es apostar primero a conocerse, cosa que es dificil porque cuando se trata de grupos “free”, es decir, no dependientes de una empresa, los horarios suelen no ser coincidentes.

    y buhe…

Deja un comentario









-->