Flogs: Crónica del histeriquismo adolescente

Se hicieron famosos en el medio de una Web 2.0 que lejos esta de parecerse a estos sistemas de antaño sin AJAX a la vista. La gente común y corriente los tomó como herramientas para mostrar fotografías a sus seres queridos pero los adolescentes le dieron una vuelta de tuerca y conjugaron el histeriquismo con la sensualidad y el encanto.
Lo cierto es que estos flogs que puede tener desde su hijo de 10 hasta su hija de 18 son una especie de carta de presentación que se da a una posible pareja en un chat vía messenger. Charlemos un rato, histeriqueemos un poco, pasemosnos nuestros flogs y el sábado a la noche es el cara a cara que culmina una relación que empezó en el cyberespacio y terminó en el rincón de la disco de moda.
El problema es que muchas veces esas chicas que juegan a ser sexys delante de la cámara cuando tienen que enfrentarse a la cruda realidad, terminan luchando contra sus hormonas, las hormonas de él y el momento que el alcohol, el cigarrillo y la situación ameritan. Algunas terminarán dando marcha atrás, otras no querrán quedar mal y sucumbirán al deseo.
Esto no significa que algo ande mal, sino que sus padres deben saber manejarlo. No piensen en ustedes ni en lo que hacian a esa edad porque seguramente todavía tenían algún juguete escondido en el fondo del placard sino en ellos y en lo que hay que hablarles para que sepan qué hacer y cómo reaccionar cuando las cosas van demasiado rápido.
Las mujeres son las más castigadas antes estas situaciones ya que creen que estan con el hombre de su vida y luego se dan cuenta que fueron eso y nada más. Terminan siendo víctimas de su propia inocencia al ser niñas jugando a ser chicas de revista para hombres.

















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