La caída de Gmail y el efecto “Cloud”

Hace algunos años cuando Internet recién comenzaba, conectarse a la gran red de redes era algo que se cobraba por minuto y estar online las 24 horas del días como lo estamos hoy era prácticamente un sueño.
Hoy la vida se mueve a un ritmo mucho más vertiginoso y varios de nosotros somos adictos a Internet, a tal punto que muchos no podríamos vivir sin estar conectados. El “Cloud Computing” puso en manifiesto otro problema, comenzar a depender no sólo de nuestro ISP sino también de una empresa como Google, que muchos pensamos que tiene que funcionar siempre y bien, cuando en realidad es algo utópico. La caída de Gmail y el descontrol latente por parte de los usuarios demuestra que somos demasiados los que dependemos de este correo electrónico para todo y eso está muy mal.
Supongamos que otra empresa más grande aún logra encontrar una suma para comprar a Google y desde mañana los Términos del Servicio declaran que todos nuestros correos electrónicos son propiedad de la misma. Por más gritos en el cielo que pongamos, toda nuestra información confidencial se encuentra en sus servidores y basta un chasquido de dedos para que sea una realidad.
Está claro que hay que tener un Plan B y justamente es no utilizar servicios gratuitos para trabajar, ya que en cualquier momento de alguna manera vamos a tener que pagarlo.
El detalle también es que los ISPs locales tampoco son muy confiables ni tienen servicios con mayores prestaciones que Google y eso pone en jaque al usuario al tener que elegir.

2 Comentarios
Zim
24/02/2009
Hey, pero esto no es algo “nuevo”. Con los bancos, por ejemplo, pasa lo mismo. Vos elegís si dejás tu plata ahí y que te la “cuiden” mientras hacen su negocio, o si la guardás abajo del colchón en tu casa.
Siempre está ese temor, siempre está el margen de riesgo…
Federico Picone
24/02/2009
Sí pero por ahí trabajar con un servicio “gratis” me da la impresión de que es menos confiable que uno “pago”.
Hasta el momento no hay referencias de sitios externos.