Hablemos de sueños

Hablemos de sueños

Aunque no lo parezca uno de mis temas favoritos desde niño son los sueños. Imagino que lo que más me enamoró de este tema fue el hecho de que ahí dentro podía hacer y ser lo que quisiera, el tema era lograr controlarlo y manejarlo a gusto y piacere de uno. Y es que el sueño tiene ese aire de realidad virtual formada por imágenes, sonidos, pensamiento y/o sensaciones, algo que algunos pasan por alto pero que particularmente llamó mi atención para lograr hacer realidad situaciones tan fantasiosas como volar o viajar en el tiempo.

Históricamente hubo otras personas que siguieron al sueño de cerca. Sigmundo Freud es seguramente el famoso de todos y tiene su propia “Interpretación de los Sueños“, aunque no sé si comparta su idea de que los sueños son solamente un “cumplimiento del deseo”, sino algo bastante más elaborado y difuso. Tal vez se acerque más a la idea de Carl Gustav Jung, quién declara que los sueños son “verdades implacables, sentencias filosóficas, ilusiones, fantasías desenfrenadas, recuerdos, planes, anticipaciones, visiones telepáticas, experiencias irracionales y Dios sabe cuántas cosas más”. La verdad es que me quedo toda la vida con este pensamiento ya que si bien los sueños constituyen un camino a encontrarnos con nuestros deseos también pueden ser una especie de zapping de lo que nos pasó durante el día.

El descubrir que había algo llamado “Sueño Lúcido” me incitó a querer intentarlo de alguna manera pero hasta hoy sólo logré ponerlo en práctica unas dos o tres veces. Se trata del poder de controlar el sueño al darnos cuenta que estamos soñando, aunque en realidad podría ser que estamos soñando que podemos controlar el sueño y no que realmente tenemos poder sobre el mismo. Recuerdo que en un documental vi un dispositivo que iba en los ojos y que al detectar la fase REM, disparaba una luz roja para avisarnos que estábamos soñando. En Internet incluso hay un plano de cómo hacer nuestra propio Lucid Dream Machine, aunque no hay garantía de que después de tomarnos el trabajo en hacerlo logremos controlar nuestros sueños.

Algunos tips para lograr el sueño lúcido son: describir nuestros sueños al despertar y definir elementos extraños que nos hagan notar que realmente son sueños, así como lograr establecer elementos que comprueben la realidad, como analizar el movimiento de las agujas de un reloj. Para lograr recordarlos debemos establecer la cantidad de horas que dormimos y dividirla en bloques de 90 minutos que es cuando nos encontramos en la fase REM, poniendo el despertador justo en un múltiplo de 90 por la madrugada. Las siestas también ayudan ya que son momentos más propicios para lograr tener sueños lúcidos.

Esperemos que con estos datos tengas éxito en tu viaje al control del mundo onírico y logres ser un onironauta, casi como si fueras Neo en plena Matrix. Falta que podamos entrar a los sueños de otras personas y no tendríamos nada que envidiarle jaja xD